lunes, 8 de julio de 2013

El Puente

No hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas contiguas, tuvieron un conflicto. Comenzó con un pequeño malentendido que fue creciendo hasta llegar a abrir una tremenda brecha entre ellos, que explotó en un intercambio de palabras amargas y ofensivas seguido de semanas de silencio.
Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir, encontró a un hombre con herramientas de carpintero. "Estoy buscando trabajo", dijo el extraño, "quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda serle de ayuda".
"Sí", dijo el mayor de los hermanos, tengo un trabajo para usted. Mire, al otro lado del arroyo, en aquella granja, ahí vive mi vecino, es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros y él tomó su buldózer y desvió el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros.
Bueno, él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor. ¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca, de dos metros de alto, para no verlo nunca más.
El carpintero le dijo: Creo que comprendo la situación. Muéstreme dónde están la madera, los clavos y las herramientas y le entregaré un trabajo que lo dejará satisfecho. El hermano mayor ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir a comprar provisiones al pueblo.
El carpintero trabajó duro todo el día midiendo, cortando, clavando. Cerca del atardecer, cuando el granjero regresó, el carpintero había terminado con su trabajo. El granjero quedó, perplejo con lo que vio. No había ninguna cerca de dos metros; en su lugar había un puente. Un puente que unía las dos granjas a través del arroyo. Era una verdadera obra de arte.
En ese momento, su hermano menor, vino desde su granja, cruzando el puente, abrazó a su hermano, con los ojos llenos de lágrimas, le dijo: Eres un gran hombre, por construir este hermoso puente después de lo que te he hecho, gracias y perdóname.
En silencio el carpintero guardó las herramientas y se dispuso a marchar, cuando Luis, el hermano que le había contratado grito: ¡No te vayas espera!, quédate, tengo muchos proyectos para ti.
-Me gustaría quedarme dijo el carpintero, pero tengo muchos puentes por construir.

¡El Poder del Perdón!
Dios y el hombre estaban separados por el abismo del pecado, pero así como este carpintero, Jesús se ofreció como puente en la cruz para que todo el crea en Él se reconcilie con Dios Padre.
Y también nos lo dejó como ejemplo para que podamos reconciliarnos con los demás.
Tal vez perdonar no sea fácil, pero comenzá con la decisión de perdonar y Dios te ayudará a que venga el sentimiento.
Pedí perdón y perdoná, comenzá a construir puentes y vas a ver la mano de Dios.

El perdón no cambia el pasado, pero si el Futuro.

Si confesamos nuestros pecados, podemos confiar en que Dios, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad. 1 de Juan 1:9 - DHH
Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Señor, cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces?
No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces- le contestó Jesús -. Mateo 18:21-22 - NVI

Para Pensar...
Diego Amado.