viernes, 10 de octubre de 2014

Aprendí

Aprendiendo.

Aprendí que la felicidad no se pospone, se dispone;
que una buena vida no es la de quien no tiene problemas,
sino la de quien los tiene y sabe como enfrentarlos;
que es mejor equivocarse intentando,
que equivocarse en no intentar.

Aprendí que lo importante no es convencerse, sino tener convicciones;
que lo valioso es tener valores.
Aprendí que se puede ser rico siendo pobre,
porque lo más caro es aquello que es gratis.
Aprendí que no hay que subestimar a nadie,
y sobrestimar a todos;
que nadie debería tener que sufrir por mi culpa,
pero que sí muchos deberían ser felices gracias a mi.

Aprendí que lo único más triste que el odio es la falta de amor;
que si dejamos que el mundo se llene de problemas,
pronto no va a haber lugar para las soluciones.
Aprendí que los buenos con Fe van al Cielo,
mientras que los Valientes con Fe  traen el Reino de Dios a la Tierra;
que quizás yo no vaya a cambiar el mundo,
pero que no por eso debo dejar que el mundo me cambie a mi.
Aprendí que soy único, como todo el mundo.
Aprendí que sin Jesús no soy nada.
Y que sin Él es imposible llegar a Dios

Aprendí que todavía no aprendí nada...
y que de todo se aprende.



Work in Progres...

Para mi hijo Josi, vas a ser un Gran Rey (sobre todo ante los ojos de Dios).
Para que nunca dejes de aprender y me ayudes a mi a seguir aprendiendo.
Y para todos los que creen que se puede seguir aprendiendo.
Diego Amado.


martes, 15 de julio de 2014

Confesar a Dios nuestros pecados


Un juez iba a liberar a un preso de la cárcel, por lo que hizo pasar a uno por uno a una “entrevista” con él para ver quien merecía ser liberado.
Al preguntar al primero porque estaba allí este dijo: – “Estoy aquí porque me calumniaron y me acusaron injustamente”

Llamó al segundo y este contestó:
- “Estoy aquí porque dicen que robé, pero es mentira”

De esta forma fueron pasando todos los presos y se declaraban inocentes.

Hasta que llegó el último quien dijo:
- “Estoy aquí porque maté un hombre. Hirió a mi familia y perdí el control y por eso lo maté. Pero hoy me doy cuenta de que lo que hice estuvo mal y estoy muy arrepentido”

El juez se levantó y dijo:
-Voy a liberar a este último preso.

Todos se quedaron perplejos y dijeron. Pero ¿por qué lo vas liberar a él?
El juez contestó:
- El castigo es para los que esconden su falta. La misericordia para los que
reconocen su falta y se arrepienten.

Al que disimula el pecado, no le irá bien; pero el que lo confiesa y lo deja, será perdonado.” Proverbios 28:13 – DHH

“Pero si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos confiar siempre en que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad.” 1 Juan 1:9 – DHH

Todos tenemos algo porque pedir perdón a Dios. Señor, perdoná nuestros pecados. Te necesitamos Dios!!

Para pensar…

Diego Amado.

miércoles, 2 de abril de 2014

La Verdadera Belleza

Me he dado cuenta que muchos chicos y chicas se sienten un poco desanimados por cuestiones de belleza. Lamentablemente en este mundo, con este sistema anti Dios, se ha creado un estándar de belleza que está muy alejado de la verdad de Dios.

Esta es la verdad de Dios:

Nosotros somos creación de Dios. Por nuestra unión con Jesucristo, nos creó para que vivamos haciendo el bien, lo cual Dios ya había planeado desde antes. Efesios 2:10 - TLA

Y dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza… Génesis 1:26 – RV60

Pero Dios le dijo: «Samuel, no te fijes en su apariencia ni en su gran estatura. Éste no es mi elegido. Yo no me fijo en las apariencias; yo me fijo en el corazón. 1 de Samuel 16:7 – TLA

Anillo de oro en hocico de cerdo, es la mujer bella de poco cerebro. Proverbios 11:22 – DHH

Primero, Dios ha creado personas, varones y mujeres, blancos, negros, colorados, altos, bajos, flacos, gordos, orejones, narigones, etc. Pero Dios nunca creó personas lindas y personas feas. Simplemente diferentes.  Todos somos bellos antes los ojos de Dios, ante los ojos de nuestro creador, hemos sido creados a su imagen y semejanza. Y no quiero estar en el lugar de aquellos que ofendan a Dios llamando feos a sus hijos o a su creación. ¿Qué pensarías si hubieras pintado un cuadro, compuesto una poesía, o hecho una torta? Y alguien viniera te dijera que es feo, te ofendería porque eres quien lo creo. Si alguien le dice feo a otra persona ofende a su creador, a Dios.

Segundo, para las personas, las culturas y grupos étnicos, la belleza es vista de diferente modo. Tal vez para los orientales (Japoneses, Chinos, etc.) la belleza es de una forma, y para los occidentales (Americanos y europeos) las características de belleza son otras. Y aun dentro de una misma raza o país, los conceptos han cambiado según han pasado los años. Si uno mira los cuadros del renacimiento, como por ej. Flora de Tiziano (1515) se dice que ese cuadro plasmaba la excelencia de la belleza de la época renacentista, y podemos observar que difiere de los ridículos parámetros de hoy en día en cual la mujer debe ser extremadamente delgada. Lo mismo que hoy, nadie menor de 35 años, encuentra elegante usar bigotes o galera. Por eso hay que entender que la belleza, es considerada desde la óptica humana, según la región, cultura, época, y que cierto grupo de personas elijan determinadas cualidades no significa que eso sea definición de belleza ni que eso sea lo correcto, mucho menos para los hijos de Dios que debemos ver las cosas desde la óptica de Dios.

Tercero, desde que hace alrededor de 24 años atrás (en el 90) se lanzó el famoso programa para computadoras Photoshop, es mundialmente sabido que se retocan las fotos de los actores, actrices, modelos para mostrar estándares de belleza que prácticamente nadie en el mundo posee, con lo cual sumado a la globalización, generan estándares de belleza irrealistas que ni siquiera estas mismas personas pueden alcanzar y que además luego con el paso de los años llegan a gastar miles y miles de dólares en operaciones buscando obsesivamente ser algo que no son y que tal vez nunca fueron.

Cuarto, debemos reconocer que en parte toda la sociedad así sido culpable de esta pésima consecuencia, generando, gente con problemas y enfermedades como Bulimia, anorexia, traumas psicológicos, baja autoestima, bullying, etc. Porque hemos aceptado la premisa que se nos ha impuesto y aun lo hemos fomentado leyéndole cuentos y poniéndole películas a nuestros niños, películas como “La cenicienta”, “la Bella Durmiente”, etc. Donde la mujer tiene determinadas cualidades de belleza física, y el príncipe azul casi siempre es Rubio, de ojos azules, en un corcel blanco, y adinerado. Nunca el que rescata la doncella es un petiso, morocho, gordito, ni tampoco la doncella es una chica petisa o media chueca, o con una nariz grande. Ja ja. Sé que es gracioso, pero eso hemos fomentado en los últimos 50 años como sociedad.

Quinto, tampoco estoy diciendo que este mal arreglarse, cuidarse  o buscar verte mejor, eso lo puedes hacer si quieres, solo que tu ánimo no debe ser afectado por lo que digan los demás o por lo que los demás tengan por belleza, no siempre lo que dicen o piensa la mayoría es lo correcto.

Sexto, la verdadera belleza y la única que importa, es la adentro, la que no se pierde con los años, y que bueno que llegado su momento la persona que te elija, y la que elijas como compañero o compañera de la vida haya basado su decisión en tu belleza interior, eso te asegurará que aun cuando pasen los años y envejezcas esa persona seguirá a tu lado porque te eligió por lo que eres por dentro, por tus convicciones, por tus valores, por tu amor y obediencia a Dios, por la verdadera belleza, que en definitiva la única belleza que importa.

La verdadera belleza no está en lo físico, donde muchos la buscan, la verdadera belleza está en el corazón, donde pocos la encuentran.

La hermosura es engañosa, la belleza es una ilusión;
¡sólo merece alabanzas, la mujer que obedece a Dios!  Proverbios 31:30 – TLA

PD: Hay una persona que sé que necesita leer esto, aunque nunca diré tu nombre espero que puedas leerlo, lo entiendas y te sea de bendición. Enfocate en la verdadera belleza y no le creas las mentiras al diablo.


Diego Amado 
Para Pensar...

jueves, 27 de marzo de 2014

Empuja la Piedra


Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios.
El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran piedra frente a la cabaña. Le explicó que debía empujar la piedra con todas sus fuerzas.
El hombre hizo lo que el Señor le pidió, día tras día. Por muchos años, desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra con todas sus fuerzas... y esta no se movía.
Todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano. Como el hombre empezó a sentirse frustrado Satanás decidió entrar en el juego trayendo pensamientos a su mente: has estado empujando esa piedra por mucho tiempo, y no se ha movido.
Le dio al hombre la impresión que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso. Estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión.
Satanás le dijo: por qué esforzarte todo el día en esta tarea imposible.
Solo haz un mínimo esfuerzo y será suficiente.
El hombre pensó en poner en práctica esto pero antes decidió elevar una oración al Señor y confesarle sus sentimientos: "Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio. He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero aún así, no he podido mover la piedra ni un milímetro. ¿Qué pasa? ¿Por qué he fracasado? ".
El Señor le respondió con compasión: Querido hijo, cuando te pedí que me sirvieras y tu aceptaste, te dije que tu tarea era empujar contra la piedra con todas tus fuerzas, y lo has hecho.
Nunca dije que esperaba que la movieras. Tu tarea era empujar.
Ahora vienes a mi sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero ¿en realidad fracasaste? Mírate ahora, tus brazos están fuertes y musculosos, tu espalda fuerte y bronceada, tus manos callosas por la constante presión, tus piernas se han vuelto duras. A pesar de la adversidad has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que las que tuviste alguna vez.
Cierto, no has movido la piedra, pero tu misión era ser obediente y empujar para ejercitar tu Fe en mi. Eso lo has conseguido. Ahora, querido hijo, tranquilo, yo moveré la piedra.
Muchas veces, cuando escuchamos la palabra de Dios para nuestra vida, no comprendemos todo, y tratamos de utilizar nuestro intelecto para descifrar su voluntad o sus planes, cuando en realidad Dios solo nos pide Obediencia y Fe en Él. Debemos ejercitar nuestra Fe y Obediencia, que mueve montañas, pero recordando que es Dios el que tiene el panorama completo de las cosas, que sabe porque las hace, y que es Él quien al final, logra lo que nosotros humanamente no podemos.
Cuando todo parezca salir mal... solo ¡EMPUJA!
Cuando estés agotado por el trabajo... solo ¡EMPUJA!
Cuando la gente no se comporte de la manera que te parece que debería... solo ¡EMPUJA!
Cuando no tengas más dinero para pagar tus cuentas... solo ¡EMPUJA!
Cuando la gente simplemente no te comprenda... solo ¡EMPUJA!
Cuando te sientas agotado y sin fuerzas... solo ¡EMPUJA!
Hay piedras o situaciones que parecen imposibles de mover o de cambiar. Tal vez ESA no es nuestra misión. Solo Obedecé y tené Fe.
Para pensar…

Diego Amado