viernes, 3 de abril de 2009

El soldado y el niño

Un joven soldado de los EEUU había perdido al hermano mayor y al padre en la batalla de Gettysburg. El soldado decidió ir a Washington, con la intención de entrevistarse con el presidente Lincoln y pedirle que lo exceptuara del servicio militar, para poder volver a su casa y ayudar a su madre y a su hermana en las labores agrícolas.

El guardia que estaba de turno en la Casa de Gobierno le comunicó que no podía ver al Presidente, ya que estaba muy ocupado. Le ordenó que se fuera y volviera al campo de batalla.

Desilusionado, el soldado se sentó en un banco de la plaza cercana de la Casa Blanca. Allí estaba, sin saber qué hacer, cuando se acercó un niño adonde estaba y viéndolo triste, le preguntó qué le ocurría. El soldado le contó su historia.

-Yo puedo ayudarlo -sentenció el muchachito, conmovido.

Tomando la mano del soldado, lo llevó de vuelta al portón de la Casa Blanca. Aparentemente el guardia no los vio, pues no fueron detenidos. Caminaron directamente hasta la puerta del frente de la Casa Blanca y entraron. Allí dentro, pasaron delante de generales y oficiales, pero ninguno dijo una palabra. El soldado no entendía lo que sucedía.

Finalmente, llegaron al Salón Oval, donde el Presidente estaba trabajando. El muchachito simplemente entró, conduciendo al soldado. Detrás del escritorio, estaban Abraham Lincoln y el Secretario de Estado examinando planes de batalla.

El Presidente miró al niño y luego al soldado, y dijo:

-Buenas tardes, Todd. ¿Puedes presentarme a tu amigo?

Y Todd respondió:

-Papá, este soldado necesita hablar contigo.

El soldado le hizo el pedido al presidente Lincoln, y allí mismo obtuvo la licencia que necesitaba.

(www.renuevodeplenitud.com)

¡¡Que buena metáfora!!
Espero que recuerdes que siempre está el “Hijo” viéndote y preguntándote que te pasa, esperando que lo tomes de la mano para llevarte al “Padre” y poder ayudarte. Solo tenés que tomarlo de la mano y seguirlo.

Juan 14:6 Jesús le respondió:
“Yo soy el camino, la verdad y la vida. Sin mí, nadie puede llegar a Dios el Padre.”

Los que creemos en Jesús tenemos acceso al Padre celestial por medio de su Hijo, Jesucristo. Él es nuestro intercesor, y podemos ir a su presencia en cualquier momento y hora.

Efesios 2:13-18
Pero ahora en Cristo Jesús, a ustedes que antes estaban lejos, Dios los ha acercado mediante la sangre de Cristo... Pues por medio de él tenemos acceso al padre por un mismo Espíritu.

3 comentarios:

Jorge Amado Yunes dijo...

Que buena historia! Hace tiempo que no leo algo tan lindo y conmovedor. Algunos seguimos confiando en que esas oportunidades se presenten para obtener aprobaciones a ciertos proyectos creativos. Aunque tambien es cierto, que todos los dias podemos tener FREE ACESS al trono celestial, mientras muchos pagan por muchos otros accesos online, nosotros tenemos la mejor password! Prometo volver mas seguido a tu blog. Mi mejor Arazo

Diego Amado dijo...

Jorge Amado Yunes!!
Sos Amado de nombre o de apellido como yo ??
No serás pariente mio no ?? Tengo parientes Amado en Rosario...
Gracias por tu opinión, muy buena !!
Si podes pasame tu mail... Un abrazo

Jorge A. Yunes dijo...

Diego, mi nombre es Jorge Amado y mi apellido es Yunes. Te dejo mi correo. jorge.yunes@gmail.com Mi mejor saludo.

Jorge