jueves, 9 de septiembre de 2010

Unidad SI Uniformidad NO


Al observar por ejemplo el reino animal y dentro del reino animal solamente la categoría de las aves uno se sorprende de la gran variedad de especies que existen, con diferentes formas del cuerpo, patas y picos; y diferentes tamaños, colores, texturas y sonidos que emiten. ¡Increíble! ¡Qué gran artista es nuestro Dios creador! El universo no tiene nada de monótono. Dios no es un aburrido que hace todo igual y en blanco y negro, no.
¿Por qué entonces los cristianos tienden a ser todos iguales, a hablar igual, a orar igual, a vestirse igual, a peinarse igual, a predicar igual? ¿Será pecado ser diferente? Sí, es pecado, pero no un pecado bíblico, sino cultural, por violar una costumbre, no un mandato bíblico. Dios nunca pidió que los cristianos fuésemos iguales, lo que sí pidió encarecida y repetidamente es que fuésemos unidos. El Señor quiere la unidad de su iglesia, no la uniformidad. Y si los cristianos nos clonamos, nos volvemos aburridos, monótonos, rutinarios y repetitivos no es por culpa de Dios, sino de la cultura religiosa, de la costumbre, de los hábitos, de imitar lo que vemos y oímos en los demás. Jamás a una persona se le lleva a un salón de una iglesia y se le dice: “Por favor, escribe en tu cuaderno estas palabras que son las que de ahora en adelante vas a usar siempre y así poder matar tu creatividad y asesinar el buen uso del castellano: amén, gloria a Dios, para la honra y gloria del Señor, cuántos están gozosos, levanta tus manos, dile al que está a tu lado, y a su nombre, quién vive, repite conmigo, cierra tus ojos, en esta preciosa mañana, oh mi amigo y hermano, qué tremendo, santo, es maravilloso, qué glorioso, etc.” No, en las iglesias nunca se obliga a que los nuevos sean clones de los viejos, lo que pasa es que las costumbres y formas religiosas se aprenden sin querer debido a que se hacen muy repetitivas, rutinarias y automáticas. Y los nuevos cristianos piensan que aprender la cultura evangélica es ser más espirituales, pero es todo lo contrario, lo que hacen es matar la singularidad que el Señor les ha dado. Un expositor contaba que cuando por primera vez él y sus compañeros marcharon en el ejército, fue un desastre. El general entonces ordenó cerrar los ojos y guiarse sólo por su voz. Cuando los abrieron estaban todos derechitos. ¿Por qué? Porque dejaron de mirarse entre ellos y siguieron su voz.

http://muertestereo.com/devocionales/?p=1797

Muy cierto y muy real. El problema sucede cuando a los que no son así se los tilda de “rebeldes” porque no hablan igual, no se visten igual, no se expresan igual, etc. etc.
Esto y otras cosas más hacen a “la religión” (conjuntos de usos y costumbres ligados al culto a Dios), que no están directamente relacionadas con conocer a Dios o agradarlo.
Muchas veces digo: “Mucha gente conoce la religión, confunde a Dios con la religión, y se termina alejando de ambos” (lamentablemente)
Diego Amado.

2 comentarios:

Julio López dijo...

Que excelente pensamiento!!! Dios es creativo, nos hizo diferentes a todos, huellas e iris del ojo diferentes... nosotros adoptamos una forma de actuar, que no precisamente nos hace más SANTOS, quizá nos veamos más religiosos pero nada más... Es tiempo para demostrar que en la variedad nuestro Dios hace grandes obras...

Anónimo dijo...

Gracias Julio por tu cometario. Me gusta escuchar opiniones, más allá de que el articulo no sea mio. Saludos