domingo, 10 de abril de 2016

COMPROMISO


Un carpintero, quería retirarse porque había trabajado ya muchos años. Entonces le comunicó a su jefe que quería dejar el negocio de la construcción, para poder llevar una vida más tranquila junto a su esposa y así disfrutar los últimos años de su vida.

Su jefe lamentó perder a un gran empleado. Pero antes de que dejara de trabajar, le pidió que por favor construyera una última casa.

El carpintero aceptó, solo por no atreverse a decir que no, no tenía muchas ganas.
No tomó un gran compromiso, no puso mucho esmero ni entusiasmo en el trabajo como en otras épocas, no cuidó los detalles, ni dio su mayor esfuerzo, la hizo así nomás, sin comprometerse demasiado.
Por lo que la construcción, al final no se veía muy bien, incluso los materiales que usó eran de inferior calidad. 
El carpintero sabía que no era un gran trabajo y que podía haberlo hecho mucho mejor.

Una vez finalizado el trabajo, el carpintero llamó a su jefe para mostrar la casa. Hicieron un recorrido por la misma y al finalizar su jefe le dijo: 
Querido amigo, esta casa es para vos, es tuya, es mi regalo por todo el trabajo y los años que estuviste en la empresa.

El carpintero, con las llaves en sus manos y sus ojos llenos de lágrimas, agradeció el regalo, pero se sintió avergonzado como nunca antes por esa actitud que le llevó a cometer ese tremendo error.
Se había quedado con la peor casa que había construido en su vida por no poner un gran compromiso de su parte.

Si el carpintero hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, la hubiera hecho con el mayor compromiso, hubiera puesto los mejores materiales, los mejores cimientos, hubiera cuidado todos los detalles. Ahora, no tenía otra opción que vivir en la propia casa que él había construido y no de la mejor manera.

Lo mismo puede sucedernos a nosotros. Construimos nuestras vidas sin compromiso, de manera distraída o liviana, haciendo las cosas de cualquier manera, o como nos salga, sin dar lo mejor de nosotros, cuando deberíamos dar nuestro mejor esfuerzo y poner la máxima atención y cuidado.

Muchas veces, no damos lo mejor en nuestro trabajo, con nuestra familia, con nuestros amigos, en tu servicio en la iglesia o con lo que hacemos.
Y no nos damos cuenta de que tenemos la vida que nosotros mismos hemos construido. Construyámosla con sabiduría poniendo nuestro mayor compromiso en todo lo que hagamos.

“Tu vida hoy, es el resultado de tus actitudes y decisiones del pasado…
Tu vida mañana, será el resultado de tus actitudes y decisiones de hoy”

¿Cómo está tu vida hoy? ¿Te gusta? ¿Estas conforme? ¿Querés mejorar?
Tu vida hoy, es el resultado de tus decisiones y compromiso pasado.
¿Cómo querés que esté tu vida en un futuro cercano? ¿Cuál es tu sueño, tu meta?
Tu vida mañana va ser el resultado de tus decisiones y compromiso de hoy.

Dios tiene un plan y un propósito con tu vida, tal vez no te estás dando cuenta y con cada cosa que haces estas construyendo tu propia casa.
¿Con cuanto compromiso, esfuerzo y dedicación lo estás haciendo?
Emprendamos con el mayor compromiso cada cosa que hagamos, como si fuera para Dios o para nosotros mismos.

Colosenses 3:23  Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón,  como para el Señor y no para los hombres.

Para Pensar...
Diego Amado


2 comentarios:

Valeria Amado dijo...

Excelente!! compromiso y excelencia van de la mano...

Valeria Amado dijo...

Excelente!! compromiso y excelencia van de la mano...